Mostrando las entradas con la etiqueta Hanglin. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Hanglin. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de febrero de 2012

Impresionante articulo de Hangling, excelente!!!!


El señor González y Bill Cosby

Por Rolando Hanglin | Para LA NACION


González llegó a su casa con una sonrisa de satisfacción. Su mujer, sorprendida por verlo -una vez- contento y sin la furia contenida de todos los días, le dio un casto beso en la mejilla.
- ¡Hola mi amor! ¡Qué bien se te ve.! ¿Cómo estás?
- Bien, muy bien. En la oficina recibí una especie de carta abierta que está en Internet. El firmante es aquel comediante negro, Hill Cosby. ¿Te acordás que hacía unas comedias en televisión?
- ¿Vos decís Bing Crosby, gordo? Ese señor ya murió.
- ¡No, este es otro! Yo te digo Hill Cosby, el negro alto. Un cómico, ya jubilado. Escribió un manifiesto y anda circulando por ahí. Yo lo hice imprimir. Mirá que bueno, te lo leo: "Tengo setenta y cuatro años. Sacando el tiempo en que estuve haciendo la conscripción, he trabajado duro desde los diecisiete. Salvo por algunos problemas graves de salud, siempre cumplí, 50 horas a la semana, sin faltar nunca en casi cuarenta años.

Estoy cansado de que me digan que tengo que "distribuir la riqueza" entre la gente que no tiene mi ética de trabajo
Tuve un salario razonable, pero no heredé mi empleo ni mis ingresos, y trabajé duro para llegar donde estoy. Dada la economía actual, sospecho que no debí haberme jubilado. Pero ya está. Estoy cansado, muy cansado.
Estoy cansado de que me digan que tengo que "distribuir la riqueza" entre la gente que no tiene mi ética de trabajo.
Estoy cansado de que me digan que el Gobierno tomará el dinero que gané, por la fuerza si es necesario, para darlo a gente demasiado perezosa para ganarse la vida.
Estoy cansado de que me digan que el Islam es una "religión de paz", cuando todos los días leo decenas de historias de hombres musulmanes, matando a sus hermanas, esposas e hijas para defender su "honor".
De musulmanes que se sienten ofendidos y por eso asesinan a otros musulmanes, a cristianos y a judíos a los que no consideran "creyentes".
Veo a musulmanes quemando escuelas para niñas; musulmanes lapidando a víctimas de violaciones, a adolescentes condenados a muerte por "adulterio".
Musulmanes mutilando los genitales de las niñas pequeñas.
Todo en nombre de Alá, porque el Corán y la ley Sharia lo dicen.

Veo a musulmanes quemando escuelas para niñas; musulmanes lapidando a víctimas de violaciones
Estoy cansado de demostrar "tolerancia hacia las otras culturas", mientras Arabia Saudita y otros países utilizan nuestro dinero, que obtuvieron vendiéndonos petróleo, para financiar mezquitas y escuelas islámicas (madrassas) donde se predica el odio, en todo el mundo.
Mientras tanto, ninguno de esos países permite edificar una iglesia, sinagoga o escuela cristiana en su territorio para enseñar el amor y la tolerancia...
Estoy cansado de que me digan que debo bajar mi nivel de vida debido a la lucha por el calentamiento global, que nadie puede discutir. Quiero que alguien me explique qué es el "calentamiento global".
Estoy cansado de que me digan que los drogadictos sufren una enfermedad, y que yo debo ayudarlos, apoyándolos y pagando por el daño que ellos hacen. ¿Acaso se les apareció un virus gigante, que se precipitó sobre ellos en un callejón oscuro, los agarró y los obligó a meterse polvo blanco por las narices, o a clavarse una aguja en el brazo?
Estoy cansado de escuchar a ricos atletas, artistas y políticos de todos los partidos, hablando de errores inocentes, tonterías que cometieron durante su juventud, cuando todos sabemos que, en realidad, piensan que su único error fue dejarse capturar.

Estoy cansado de escuchar a ricos atletas, artistas y políticos de todos los partidos
Estoy realmente cansado de las personas que no se hacen responsables de sus vidas y acciones. Estoy cansado de escuchar que la culpa de todos los problemas la tienen el gobierno o la sociedad o la discriminación, o la desigualdad económica.
También estoy cansado y harto de ver a hombres y mujeres jóvenes, cubiertos de tatuajes y piercings por todas partes, por lo cual no son aptos para un empleo, entonces exigen dinero al Gobierno.
Sí, estoy cansado, . pero también me alegra haber cumplido ya setenta y cuatro años... porque no llegaré a conocer el mundo que formarán estas personas.
Lo lamento por mi nieta y sus hijos, nada más.
Gracias a Dios, estoy en el camino de salida y no en el de entrada. Firmado: Hill Cosby".

Me alegra haber cumplido ya setenta y cuatro años... porque no llegaré a conocer el mundo que formarán estas personas
González terminó de leer y miró, casi emocionado, a su mujer.
- Está muy bien, querido. Me parece que ese señor está contra Obama.
- ¡Sí, está contra Obama, pero eso no es lo importante! Fijate las ideas que tiene. Él es negro y yo blanco, él es yanqui y yo argentino, él ve los partidos de la NBA y yo sigo a Racing. Y sin embargo, pensamos igual. ¿No te parece genial?
El hijo de González, un muchacho de 32 años, que escuchaba desde la otra habitación, gritó:
- ¡No te preocupes, papi, fachos hay en todas partes!.

jueves, 26 de enero de 2012

Imperdible articulo de Hangling


El nene y el papá

Por Rolando Hanglin | Para LA NACION

Tengo un apego especial por la ciudad de Miramar. Mi madre (junto a sus cinco hermanas mujeres) supo tener una casita de veraneo, cerca de la plaza. Allí fuimos mis primos y yo a pasar enero, o febrero, juntos o separados. Aquella casita -créase o no- voló literalmente por los aires, debido a un accidente doméstico, de manera que Miramar dejó de figurar en nuestro mapa de familia.
Hace unos años, compré un ranchito en pleno campo, a 300 metros del mar, en Chapadmalal (debe entenderse: "corral barroso", en lengua pampa) y voy muy seguido a Miramar, que es durante el verano nuestra ciudad más próxima. Allí se hacen las compras importantes: un colchón, una estufa, una parrilla, una bicicleta, una determinada cantidad de libros. Todo es Miramar: el dentista, el médico, la farmacia más completa. Nuestra referencia no es Mar del Plata, sino Miramar.
De modo que he vuelto a aquel paisaje de la infancia, para encontrar nuevas alternativas.

Uno va a Miramar para circular por sus bellas calles arboladas. Prolija, iluminada, serena, Miramar conoce actualmente una nueva edad de oro
Miramar sigue siendo la ciudad de los niños. Es decir: la concurrencia central está en las familias de padres jóvenes (de 25 a 45 años) con hijos preadolescentes. Circula por la ciudad una gran variedad de niñitos, que llegan hasta la pubertad. Por ejemplo, se dejan ver adorables mocosas de 13-15 años con sus mini shorts, sus sandalias diminutas, sus brazos delgados y sus bocas absolutamente prohibidas.
En fin. Uno va a Miramar para circular por sus bellas calles arboladas, pasando entre sus sedantes casas con ligustrina al frente, para comer buen pescado, en mesas amablemente tendidas sobre la vereda. Prolija, iluminada, serena, Miramar conoce actualmente una nueva edad de oro.
Pero claro, también es el espejo de la nueva familia. Cada restaurante, cada balneario, cada vereda, es el escenario de un drama implacable.

Miramar es el espejo de la nueva familia. Cada restaurante, cada balneario, cada vereda, es el escenario de un drama implacable
La mamá: 35-40 años, malhumorada o tal vez ausente. Es una mujer que atiende las labores de su casa y a la vez desempeña un empleo. Aporta algo, pues, al presupuesto familiar, si bien el aporte resulta escuálido, en comparación con los gastos en mucama, planchadora y baby-sitter que representa su ausencia. Pero aporta. De todos modos, la mamá (como todas las madres del mundo en todos los tiempos) está en contacto diario con los hijos. Que son, a lo sumo, dos. Y que exigen a gritos su asistencia. Cuando llega el fin de semana, la pobre mujer está agotada. Se tira a la cama, concurre a la peluquería, o a un té de señoras, o al cine, o a pilates-yoga-masajes-gestalt, o a cualquier parte. Pero no quiere ver a sus hijos un minuto más. Está exhausta. Además, le han lavado el cerebro: todas las revistas femeninas, los psicólogos, los charlistas de la tele, los columnistas del diario, los periodistas en sentido lato, y su cuñada, insisten en que debe liberarse, demostrar carácter, protestar cuando la tratan como a un objeto, y si es posible convertirse en un no-objeto (de deseo) de manera que una rebeldía le sube por la faringe, como un vómito sin impedimentos.

La mamá: 35-40 años, malhumorada o tal vez ausente. Cuando llega el fin de semana, la pobre mujer está agotada
Quiero ser yo misma, amarme a mí misma, crecer en mi yo, huir de los mandatos. Todas esas cosas. Cuando llega el sábado, o tal vez el domingo, la mami se retira de la escena y deja allí solo, junto a los niños, al papi.
El papi es otro personaje de nuestro tiempo. Culposo, asustado por los gritos y reclamos de su pareja, está siempre al borde del llanto. Oficia de ayudante en el parto de su mujer (si los médicos autoritarios y las enfermeras esperpénticas se lo permiten) trabaja como un burro de sol a sol, igual que lo han hecho su padre y su abuelo, y duerme entre pesadillas porque no comparte suficientes horas con sus hijos. ¡Qué culpa, por Dios!
Nada que ver con su padre, o su abuelo italiano, que inspiraban miedo y ordenaban silencio.

El papá, culposo, asustado por los gritos y reclamos de su pareja, está siempre al borde del llanto. Trabaja como un burro de sol a sol y duerme entre pesadillas porque no comparte suficientes horas con sus hijos
El papá de hoy juega con los niños, decidido a convertirse en un papi inolvidable. Uno lo oye gritando como un bebé (pero con voz ronca) "gol, campeón, salto, carrera, viva-viva" como si fuera una radio en perpetua transmisión de una final de la Copa del Mundo. Es el líder de la acción física. Abraza a los hijos, los lanza a las piscinas, les grita en el oído, los besa estruendosamente. Necesita aprovechar ese sábado para convertirse en el papi inolvidable.
Papá y mamá han renunciado a educar a los hijos. Por lo tanto, estos se han convertido en engendros. Gritan, escupen, zapatean, destruyen, muerden, patean, insultan. Mamá duerme, papá festeja.
Miramar es una buena muestra de este panorama. He visto a un padre de 38 años empujando el cochecito de su bebé, chocando contra las sillas almacenadas en la vereda. La nena (hija mayor, unos 9 años) se le colaba bajo el brazo y el hombre manoteaba el aire, fastidiado, para sacársela de encima. Tenía la cara de un condenado a muerte: ojeroso, angustiado, exhausto.
Posiblemente, este papá ya barruntaba el futuro. En tres o cuatro años más, su belicosa mujer se convertiría en un águila predadora. Lo atacaría sin piedad y, sedienta de venganza (¿por qué?) se acostaría con el primer imbécil que se le cruzara en la calle. Desenlace: juicio de divorcio. Consecuencia: el hombre pierde su departamento, su auto y sus hijos. Va a vivir solo a un sucucho miserable. Con las fuerzas que le restan, conquista a una adorable chiquilla de 23 años que podría ser su hija. Pero la chiquilla, a los cinco o diez años, se convierte en otra ave rapaz que lo despoja de sus bienes. Y así, el hombre se encuentra cada vez más escéptico, más triste, más viejo...

El joven papi, mientras empuja el coche de bebé, mira de reojo a las chiquillas miramarenses de 14 años, tentadoras, perfectas, fresquísimas, pero un ramalazo de terror le cierra los ojos
Ya nadie quiere ser hombre. Y menos, papá.
El joven papi, mientras empuja el coche de bebé, mira de reojo a las chiquillas miramarenses de 14 años, tentadoras, perfectas, fresquísimas, pero un ramalazo de terror le cierra los ojos. No puede mirar esos muslos. Es pecado. Merece prisión perpetua. Y el papi se sumerge en su soledad espiritual, mirando al frente, empujando el coche... ¡Hay que llegar hasta el café donde está mami, conversando con su cuñada sobre la actualidad política nacional e internacional!
He visto, en un restaurante, a una nena profiriendo alaridos mientras la mamá daba la teta a un hermanito menor. Los abuelos, pálidos, guardaban respetuoso silencio. El papá, aturullado, le alcanzaba galletas y maníes. La mamá sonreía, beatíficamente, ya que el centro de ese drama familiar era ella misma.
Bella ciudad, Miramar.
Mala cosa, la familia, tal como se la entiende hoy. Un verdadero despropósito. O tal vez esto sea, solamente, una estampa turística..

martes, 16 de agosto de 2011

Mitos feministas: la triste y abnegada esposa

Pensamientos incorrectos

Mitos feministas: la triste y abnegada esposa

Por Rolando Hanglin | Para LA NACION

egún ciertos estudios (no sabemos quien los realizó, dónde, con los auspicios y controles de qué Universidad) las mujeres se deprimen más que los hombres. Algunas señales de esta depresión:
1) Tristeza, abatimiento y desgano, desvaloración que hace el sujeto de sí mismo, retracción y pérdida de interés por el mundo externo.
2) Trastornos del sueño (insomnio o hipersomnia), trastornos en la alimentación (anorexia o hiperfagia) y disminución del deseo sexual también podrían estar indicando que una persona está depresiva.
Diferentes estudios vienen revelando que, en los últimos años, el perfil de las personas que piden ayuda para salir de la depresión es más joven: tienen entre 18 y 30 años, y su principal preocupación es la crisis económica. Acotación: la crisis económica y los problemas del empleo atacan directamente al varón, que sigue siendo el gran proveedor y por lo tanto el gran oprimido. El trabajo de la mujer es complementario y, con la presencia de una buena baby sitter o mucama por horas, se resuelve el problema del "agotador" trabajo de las oficinas, donde ella alterna de buen grado con sus compañeros de martirio, haciéndose la ilusión de que es "autosuficiente".
"Está demostrado que la prevalencia de la depresión en la mujer es 2 veces superior a la del hombre, aunque en niños la proporción es similar en ambos sexos, o incluso con un predominio en los niños. En general, se han detectado tasas más altas de depresión en las mujeres casadas que entre los hombres casados", sostiene Gustavo Fos, licenciado en psicología, terapeuta familiar y coordinador del área de depresión de la Escuela Sistémica Argentina. Pregunta el periodista: ¿Cuántas tasas, medidas en qué momento, sobre qué cantidad de casos, en qué países, de qué religión, donde están los estudios? En definitiva:¿Por qué las mujeres se deprimirían más que los hombres? Las hipótesis de la prevalencia de la mujer por sobre el hombre en el enfermar depresivo se agrupan en torno a tres hipótesis: la social, la biológica y la estadística.
Social: la mujer, en su rol de cuidadora, delegaría su propio cuidado en función de los otros y podría sentirse, además, socialmente menos reconocida.
Biológica: las hormonas femeninas protegen de la disfunción degenerativa y del estrés, mejoran el ánimo y la ansiedad, pero su naturaleza cíclica, durante la vida fértil, parece relacionarse con la mayor vulnerabilidad femenina a la depresión y la ansiedad.
Estadística: las mujeres pueden tener mayor predisposición para consultar y mayor sensibilidad frente a los síntomas depresivos y ansiosos.
El modelo para la intervención en la depresión en la Escuela Sistémica Argentina apunta a tres niveles de trabajo: individual, pareja y familia, organizando las combinaciones necesarias en cada caso.

¡Caray, otra enfermedad más de las mujeres, de la cual nosotros también tenemos la culpa!

"El primer reto del terapeuta será conseguir desde la primera entrevista, o bien aumentar una posición activa. Las estrategias estarán orientadas a reforzar la autoestima, la asertividad, así como nuevos aprendizajes necesarios para el manejo de las emociones y su conexión con los pensamientos y las acciones", responde Fos. La terapia sistémica se caracteriza por una postura colaboradora, invita al paciente a cooperar, a preguntar, a dar retroalimentación. Creemos que la depresión es un fenómeno construido socialmente, una aproximación contextual tiene que contemplar como se desenvuelve la persona deprimida en una variedad de contextos que incluyen a la pareja y a la familia", agrega el especialista.
La terapia sistémica aconseja aplicar una serie de lugares comunes al trato con los deprimidos: "No tratarlos como si fueran enfermos, no presionarlos para que salten de la cama, no culparlos de su propio abatimiento, reconocer la existencia de una enfermedad, aceptar que la familia entera debe entrar en tratamiento". Esto último, sin duda, redunda en fuertes honorarios para el terapeuta, que ya no tendrá uno sino diez pacientes. El resultado puede ser una calamidad, pero sin duda será redituable. Así son los consejos de la terapia sistémica, cuya organización atiende actualmente a mil pacientes (a mí me parecen pocos para fundamentar una teoría) y ha establecido lazos con otras instituciones de Palo Alto (California, USA) y Barcelona.
Una vez leído este resumen en la pluma de Alejandro Gorentein, me sentí atenaceado por la culpa: ¡Caray, otra enfermedad más de las mujeres, de la cual nosotros también tenemos la culpa! Porque se enferman de miles de cosas: placenta previa, derrame de bilis, empacho, languidez. angustia premenstrual, celos delirantes, llantos inexplicables en "esos días", várices, pelo brotado, piel colapsada, pechos fláccidos y una cantidad de males relacionados con el espejo, que tienen remedio sólo quirúrgico y en dólares.
¿Cual es la causa? Bueno, ya está dicho: "La mujer en su rol de cuidadora de los hijos (¿y un marido?) puede delegar su propio cuidado en los otros (infinitamente más capaces) y al mismo tiempo sentirse socialmente menos reconocida. Lógico: si hay una mucama- ama de llaves-suegra-abuela que cuida a maridos /niños con más ternura y eficacia, la mujer "legítima" quedará en un segundo plano. Aquí no da para deprimirse. Cada uno cosecha lo que siembra.
Ya se ha dicho que las hormonas femeninas protegen de la disfunción degenerativa y del estrés, mejoran el ánimo y la ansiedad, pero su naturaleza cíclica durante la vida fértil, parece relacionarse con la mayor vulnerabilidad femenina frente a la depresión y la ansiedad. Parece, sin embargo, que son los hombres quienes se pegan el clásico cohetazo en la cabeza, se tiran del piso cien y se recluyen en una cueva del Himalaya. El varón tiene una conducta suicida que se observa en muchos acontecimientos de todos los días, mientras que la mujer tiende naturalmente a cuidar la vida.

Es el hombre quien sufre una depresión feroz, sobre todo ante los fracasos laborales, abandonos afectivos y otras adversidades

La Estadística: las mujeres pueden tener mayor predisposición para consultar y mayor sensibilidad frente a los síntomas depresivos y ansiosos. ¿Es esto, realmente, una estadística? ¿O es una guitarreada libre, sin números, sin porcentajes, sin verificaciones técnicas y matemáticas? ¿Donde están publicadas, impresas y reconocidas esas estadísticas? Porque nuestra experiencia personal registra lo contrario.
Es el hombre quien sufre una depresión feroz, sobre todo ante los fracasos laborales, abandonos afectivos y otras adversidades. A veces, su desenlace es mortal. Si vamos a las estadísticas, la zozobra de la mujer se suele curar con una buena tarde de shopping, mientras que el hombre sólo ser repone cuando revive su infancia. La afición de la mujer a consultar médicos, psicólogos, gurúes, videntes, brujas, adivinos, tarotistas, especialistas, con los que habla interminablemente sobre lo que fue, lo que será y lo que pudo ser, es una afición femenina, pero no una estadística ni una señal de enfermedades.
Esta es la farsa que vivimos: la mujer pareciera ser una víctima golpeada y un alma oprimida. Aparentemente, en el país ilusorio de los psicólogos, no le permiten estudiar, leer, crecer, gobernar, la tienen descalza y atada a la cama. Tal vez suceda algo así en ciertas naciones orientales, donde tampoco le permiten enseñar la punta del pie, viajar a solas, manejar un auto y conducirse como una francesa o una sueca. Ahora bien: ¿Quién estableció que todas las mujeres del mundo deben comportarse como francesas o suecas? Cada cual ejerce su magia y vive su historia.

Esta es la farsa que vivimos: la mujer pareciera ser una víctima golpeada y un alma oprimida

Por otra parte, mencionaremos al correr de la pluma algunas mujeres que se imponen decididamente en este "mundo de hombres" donde se les hace sentir la "desventaja de género": Michelle Bachelet, Angela Merkel, Hillary Clinton, Margaret Thatcher, Cristina Fernández, Pilar Rahola, Carmen Argibay, Elena Highton de Nolasco, Hebe de Bonafini, Estela Carlotto, Ernestina Herrera de Noble, Amalia Fortabat, Susana Giménez, Oprah Winfrey, Elisa Carrió. Es una lista heterogénea que podría continuar "ad infinitum", sin mayor rigor pero con un gran número de ejemplos. Si reparamos -por ejemplo- en el sistema judicial argentino, apreciaremos que se ha convertido en un dominio exclusivo de la mujer, abarcando todos los estamentos del fuero familiar, desde la asistente social hasta la camarista, pasando por juezas y fiscales.
Si vemos el mundo con ojos abiertos, no parece el reino de las mujeres oprimidas ni reprimidas. Más bien un territorio de varones sin horizonte..

martes, 12 de julio de 2011

Homenaje al "Tano" Pasman

Por Rolando Hanglin
Especial para lanacion.com
Martes 12 de julio de 2011 | 00:45 (actualizado a las 21:40)
 
No lo conozco personalmente, pero tenemos amigos en común. Según entiendo, el señor Pasman es un hombre de clase media, de mi misma edad, proveniente de una familia de Bellavista, que desde la infancia fue educado por su padre en el amor y la veneración de River. Un club de fútbol, sí, pero sobre todo una estética y un sentimiento aristocrático del fútbol. Sus hijos lo filmaron durante el partido Belgrano de Córdoba- River y luego colgaron el video en Youtube. Escena desgarradora o desopilante, según de mire: el tipo sentado, solo, en su silloncito, a un metro del televisor, sufriendo durante todo el partido porque la gloriosa camisa (no es camiseta, es camisa) con el resultado de ese partido, se iba a la "B". Sus gritos, comentarios, insultos y lamentaciones fueron reproducidos por distintos sitios de Internet en el mundo, y la gente lo encontró exagerado. O sea, cómico.
Comparto cada uno de los alaridos de Pasman. Sus reflexiones son la protesta de un hombre con sentido estético frente a la inmolación de un estilo de vida. ¡Otro más!

Seguramente, Pasman y yo estamos desubicados en el tiempo, pero no equivocados. Paso a explicar.
River ya no es la élite del fútbol mundial. Es sólo un equipo que fue próspero y señorial (de ahí el apodo de "Millonarios") con una escuela refinada, que se ha perdido. Además, está rodeado del entorno que corresponde a un país del Tercer Mundo. Un país que fue rico hace ciento veinte años, y que ya no lo es.
En cierto modo, Pasman y yo compartimos la resignación ante esta realidad. Por eso, mientras ve el partido del Fin, aúlla: "¡No les pido que hagan 28 pases como el Barcelona, hagan dos seguidos, nada más!". Al ver al técnico Jota Jota López en pantalla, Pasman vocifera: "¡Negro, te pusiste la camiseta de Boca!"
Para los que no siguen el fútbol, debo explicar que López fue, en tiempos de Norberto Alonso y otros, un gran jugador de River, formado en su escuela, con un exquisito toque de pelota. Lo hemos considerado símbolo de "una manera de hacer las cosas". Se educó en River. Luego, hacia el final de su carrera, jugó en otros equipos –lo que es normal- y recaló un par de temporadas en Boca, lo que no es normal. Esto sólo pueden comprenderlo los hinchas de grandes instituciones que representan "una manera de hacer las cosas", como el mismo Boca Juniors. Calculo que si un hincha de Boca ve a una de sus grandes figuras históricas, como Antonio Rattin, Diego Maradona o Martín Palermo, cubriéndose la piel con la camiseta de River, sentiría una repulsión instantánea. Hay cosas que no se hacen. Hay códigos que no pueden violarse impunemente. Y sobre todo: hay que saber ser ídolo. Un jugador que no fue "cualquier jugador" sino maestro glorioso de un arte con millones de fanáticos, puede mañana jugar en Italia, en España, en México, en Rosario, en Córdoba o en cualquier club donde se gane dignamente la vida. Pero no vestir la camiseta del rival, el archirrival, el enemigo que nos hace crujir las tripas. Eso No lo puede hacer un ídolo.

Seguramente, Pasman y yo estamos desubicados en el tiempo, pero no equivocados.

¿Por qué un jugador hecho en River no puede vestir la camiseta de Boca, y por qué uno formado e idolatrado en Boca no puede jugar para River? Por tradición. Es un código exclusivo para ídolos. Para los elegidos. Un jugador debe respetar a las personas que lo admiran, lo aplauden, lo siguen.
En estas cosas me quedé pensando cuando escuché la dolorida catarata de insultos de Pasman, idéntica a la de muchos otros riverplatenses que conozco. A veces, a uno se le nubla la razón, porque comprende que le están faltando el respeto. Jota Jota fue un notable jugador, es una buena persona y tiene derecho a ganarse la vida lo mejor que pueda. Yo soy jotajotista desde los tiempos de oro, pero debo reconocer que fue capaz de ponerse sobre la piel una camiseta de Boca. Estaba escrito que se lo iban a reprochar si las cosas le salían mal. Así fue.
Otro amigo riverplatense me confiesa sus pesares: "A veces me levanto a la mañana, habiendo dormido razonablemente bien, y de golpe caigo en la cuenta...¡River está en la "B"..! No lo puedo creer. Necesito más tiempo para acostumbrarme a la idea..."
¿Por qué sucede esto? Porque River en la "A" es una tradición. Para todos los amantes del fútbol, algo se quebró en el orden del universo.
Dentro de pocas semanas, pienso hacer un viaje. Mi mujer visita a sus nietos y les pregunta si quieren algún regalito del aeropuerto. Responden:
- Sí, traeme una camiseta del Barcelona.
- ¡A mí también!
- ¡A mí, otra!
Ella responde: Escuchen, chicos. En Ezeiza hay una tienda grande con todas las camisetas del mundo. Si quieren, les traigo una de la Selección Argentina, o de River, o de Boca...
- ¡No! No queremos esas camisetas. Queremos la del Barcelona.
Posiblemente sea un efecto más de la globalización. Tal vez todo esto haya comenzado con Elvis Presley o los Beatles. Hoy, los chicos son simpatizantes del Manchester United o del Inter de Milan, más que de Newell’ s o Chacarita.
Esto, lo debemos aceptar. Y ya lo estamos aceptando, porque es inevitable.
Pero, al mismo tiempo, se desbaratan otras instituciones, y se inventan tradiciones falsificadas. Por ejemplo: se habla de los raídes delictivos de las Barras Bravas como un folklore del fútbol. En realidad, esos grupos no forman parte del folklore futbolístico. Nunca existieron. Son un invento moderno. Hasta los años 60, cualquier estadio de fútbol era adecuado para una familia con hijos, y hasta existía la Platea Femenina. Eso sí fue una tradición.
Otras tradiciones: los bailes y disfraces de Carnaval. las batallas de agua en las calles de cada barrio. El pomo, las bombitas, los baldazos desde la azotea. Los rompeportones, las cañitas voladoras, los bulones y los cohetes, al comienzo del verano. Los fuegos de San Pedro y San Pablo, para el 29 de junio. Los combates de boxeo en los clubes de barrio. Los equipos infantiles de fútbol, con una camiseta comprada en la tienda de la esquina y un nombre naíf como "Unidos Venceremos". Todas las costumbres que formaron parte de nuestra niñez y adolescencia, por algún motivo insondable, han sido abandonadas. Hoy las reemplazaron Halloween, una fiesta céltica que pertenece al folklore de los Estados Unidos y cuya mística nos es ajena, sumada a la fiesta de San Patricio, una borrachera general hasta la madrugada. No sabemos ni una palabra sobre quién fue el pobre Patricio o qué se conmemora en Halloween.
Andamos a ciegas por un sendero que no nos pertenece. Sólo nos falta el pavo de Thanksgiving’s Day, para vaciarnos de cualquier residuo de personalidad. En una ciudad donde ya no hay chicos que toquen la guitarra ni monten a caballo...
Mandamos a los niños a una escuela donde tutean a la maestra y –al menor descuido- le pellizcan el traste. ¿Por qué hemos permitido esto?
Corea del Sur anunció que, para 2014, ya no se usarán cuadernos en las escuelas. Sólo computadoras de mano. Y los alumnos activarán las pantallas mediante tarjetas magnéticas. Adiós lápiz y papel, adiós goma de borrar, adiós cartuchera, adiós sacapuntas, adiós guardapolvos blanco, adiós mochila. Ese es el futuro.
Corea del Sur anda muy bien rumbeada porque sus estudiantes, en el examen PISA, están segundos detrás de los chinos de Shanghai. Nosotros, en cambio, hemos abandonado el lápiz, el cuaderno, el libro y la biblioteca entera. Los hemos reemplazado, no ya con la computadora, sino con la Play-Station.
Vayan estas palabras, acaso exageradas, en homenaje al "Tano" Pasman.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Brillante Hangling!!!

Pensamientos incorrectos El nieto de Gónzalez va al cole Por Rolando Hanglin Especial para lanacion.com .Martes 15 de febrero de 2011 Fabricando un hueco en sus actividades, el siempre atareado señor González pasa por la casa de su hija, donde se está celebrando el cumpleaños de Inti, el nietito de González. Un niño de nueve años. El abuelo llega muy ufano a la fiesta del chico, le entrega su regalo: un celular de última generación con GPS y TV satelital, lo que el nieto pidió. La fiesta ya había terminado, en realidad, de manera que González tuvo oportunidad de conversar unos minutos a solas, de hombre a hombre, de abuelo a nieto, con el pibe. Que ya es todo un hombrecito. En estas charlas de cinco minutos no se ahorra ningún lugar común, ya que los abuelos (y los nietos) no hemos cambiado mucho en los últimos siglos. - ¡Estás altísimo, Inti! Seguro que ya tenés novia - No, abu. Ni ahí - ¿Jugás a la pelota? - No, abu, me gusta jugar a la Play y a la Wii - Claro, claro. Decime... ¿Cómo te va en el cole? - En algunas materias bien, pero en otras más o menos, y en otras mal. Qué se yo, abu... - A ver. ¿Qué has estudiado ayer, por ejemplo? - El "Che" Guevara - Ah. ¿Enseñan eso en el cole? - Si, Ernesto Guevara - Muy bien. ¿Y vos qué sacaste en limpio acerca de este muchacho? ¿Era bueno o malo? - ¡Era bueno, abu, era re-bueno! - ¿Qué tenía de bueno, Inti? - Quería cambiar el mundo - ¿Qué parte del mundo quería cambiar, mi amor? - Todo. El mundo todo. Luchó por sus ideales - ¿Y consiguió algo? - No porque al final lo asesinaron los yanquis - ¿Los yanquis? Ajá. Bueno. A ver qué otras cosas estudiaste, por ejemplo sobre historia argentina... - Bueno, lo más importante es el nacimiento de la democracia - ¡Muy bien! ¿Y cuando nació la democracia? - En 1983 - ¿Y antes qué había? ¿No estudiaste la revolución de mayo, la Asamblea del Año 13, el 9 de Julio, la Constitución de 1853? - No, abu, esa parte no me la sé. Antes de la democracia había dictaduras militares - Ajá. ¿Quien fue, por ejemplo, el General San Martín? - Un dictador militar - ¿Y el general Perón? - Otro dictador militar - ¿Y sabés otros nombres de dictadores? - Aramburu, Videla, Roca - ¿Qué Roca? ¿Julio Argentino Roca? - Sí, fue el que mató a todos los indios y les sacó sus tierras - Ajá. ¿Y qué más has estudiado, querido? ¿Las leyes, la historia de la ganadería, de la industria, de la cultura? - La ley más importante es la del Matrimonio Igualitario. Esta ley permite que dos personas puedan unirse para formar una familia. Para tener hijos - ¿Dos personas? Para tener hijos se necesitan un hombre y una mujer - Dos personas, no importa el género. Dos personas. Se casan y se unen. Los hijos están. Los hijos igual vienen, por otro lado - Ajá. ¿Y antes del matrimonio igualitario, qué había? - Bueno, durante el tiempo de las dictaduras militares estaba prohibido que algunas personas se casaran, por ejemplo dos hombres o dos mujeres. ¡Sólo permitían que se casaran unos pocos, exclusivamente hombre con mujer! Pero eso ya pasó - Muy bien, muy bien. Veo que estás estudiando mucho. ¿Cuanto te sacaste en historia? - ¿Cómo que cuanto me saqué? - Si. ¿Qué nota te pusieron? - Abu, ya no nos ponen notas. Para que no se sientan mal los chicos que tienen una nota baja. Entonces hablamos con el profe, y cuando nos cansamos nos volvemos a casa. - ¿Cuando suena el timbre de la última hora, Inti? - No, abu. Ya no hay más timbres porque sería como en las dictaduras militares. La escuela es libre. Nosotros vamos si queremos, y cuando no queremos, vamos a McDonald's - ¿Qué vas a hacer cuando termines la escuela? Ya faltan sólo un par de años. ¿Qué te gustaría? - Nos vamos a juntar todos los chicos del cole y vamos a hacer un viaje de egresados., Nos vamos todos a Disney, en Orlando - Pero esa ciudad queda en los Estados Unidos - ¿Sí, abu? ¿Y qué tiene? - No, digo... ¿No andarán por ahí los yanquis que asesinaron al "Che" Guevara? - ¡Pero si eso fue en el siglo pasado, abu! - Cierto, mi amor. Bueno, que termines bien tu cumpleaños. Chau mi querido El abuelo González se pone de pie, saluda a toda la familia y sale a la calle. Decide caminar un rato para airear su pensamiento. Al rato ve pasar a una linda mujer y se disipan sus preocupaciones. La vida es bella. Hay que sonreír. Hay que pensar en positivo.

viernes, 4 de febrero de 2011

Una artículo brillante, muy realista...

Pensamientos incorrectos El nuevo matrimonio Por Rolando Hanglin Especial para lanacion.com .Martes 18 de enero de 2011 He leído que, en Francia, cumple diez años el PACS: pacto civil de solidaridad. Es una institución que algunos comparan con un "matrimonio atenuado" y acorde con las necesidades de los tiempos modernos, caracterizados por el compromiso ligth. El PACS fue ideado como contrato civil para la protección de las parejas homosexuales: permite compartir legalmente una pensión, una vivienda (más allá de la muerte de uno de los contrayentes) un sistema de beneficios sociales como atención médica, vacaciones, etc. Para establecer un PACS no se requieren testigos ni mayores ceremonias. Alcanza con que dos personas, cualquiera sea su sexo, se presenten con su partida de nacimiento, su DNI y su declaración conjunta de convivencia. Según el PACS no se deben fidelidad, sino sólo asistencia mutua en caso de necesidad o enfermedad. Al cabo de esta década inicial, se verifica que son las parejas heterosexuales las que están optando por el PACS, en un porcentaje abrumador: 93 por ciento. Al mismo tiempo, cada vez son más los homosexuales que se casan. Por lo menos en la Argentina, donde el matrimonio igualitario es una novedad. Medio en serio, medio en broma, mucha gente ensaya una chanza consabida: "Sólo los gays quieren casarse". A mi modo de ver, el matrimonio tradicional, tal como lo vivieron nuestros padres y abuelos, ha perdido gran parte de su atracción. Antes era la unión de un hombre y una mujer para formar una familia, con las solemnidades del caso. Ya no. En la actualidad, el matrimonio viene seguido por un divorcio al cabo de seis meses, dos años o una década. Todos se sienten perjudicados por el mal rato que supone un divorcio. La mujer, porque siente que ha entregado "sus mejores años" a un proyecto que fracasó, y de golpe se encuentra avejentada, fuera de carrera para buscar otra pareja o un empleo productivo, atareada por unos hijos malcriados y convertida en un lastre para el ex-marido, que busca una vida mejor y una pareja más joven. El ex-marido también se siente perjudicado. En efecto: le retacean el contacto con sus hijos, lo obligan a pagar una cuota alimentaria de por vida, le incautan su vivienda. Se ve ante la necesidad de armar una segunda vida, sin vivienda propia, sin una familia detrás... ¡Y todo con el mismo sueldo!, Todos saben que la Barbie se casa con Ken. Una broma clásica de humor negro señala que la Barbie divorciada tiene el auto de Ken, los hijos de Ken, la casa de Ken y la cuenta bancaria de Ken. En esto terminan muchos sueños dorados. Por una u otra razón, todos están disconformes con el matrimonio. Todos le tienen miedo. Sobre todos los hombres. A esta altura, no es un secreto que los varones jóvenes se niegan a convertirse en hombres. ¿Para qué? ¿Para que te lo quiten todo? ¿Para que te acusen de discriminador, golpeador, machista, autoritario y todas las demás "virtudes" que adornan al hombre actual? No puede ser casualidad. En las calles, en las playas, en los canales de televisión, en los teatros, en las universidades, son millones los varones homosexuales. No así las mujeres lesbianas, que tienen en la sociedad una presencia discreta. Son las de siempre. Nada ha cambiado en el último siglo. En cambio, los varones homosexuales forman una extraordinaria muchedumbre que llena los aeropuertos, los hoteles, los teatros y los registros civiles. Algo especial está ocurriendo. En mi opinión, ese "algo" que sucede es lo siguiente: la palabra Hombre ha dejado de ser un elogio. Algo deseable, respetable, encomiable. Nadie quiere ser hombre, como nadie quiere ser asesino serial, genocida o torturador. No es un horizonte promisorio para ningún ser humano del año 2010. Desde luego, los más perjudicados por el divorcio resultan ser los hijos, y no porque les falte afecto o contención familiar, sino porque se crían con padres culposos y madres caóticas que dicen a todo que sí. Carecen de límites y eso los hace infelices. Tal vez averiado como está el viejo matrimonio hombre-mujer, algún legislador pueda idear un PACS a la argentina. Justo, Libre y Soberano. Justo: que cada uno retenga sus bienes propios, sin incautaciones inhumanas como la de Barbie y Ken. Libre: que pueda disolverse con una simple carta certificada unipersonal al Juzgado, como ocurre con el PACS en Francia: sin litigios, abogados ni honorarios. Y Soberano: que la parte alimentante no se vea en la obligación de "mantener en los alimentados el nivel del vida que tenían cuando vivían con dicha parte" (insólita expoliación) y que no exista ninguna exclusividad -a la hora de otorgar la tenencia de los niños- de la madre, más allá de lo que aconseja el sentido común. Como se ha afirmado millones de veces, los hijos necesitan cada día un padre y una madre. Seguramente hay otros criterios: millones de mujeres se sienten explotadas, desechadas y abandonadas por maridos prófugos. Todo está cambiando de tal manera, en el escenario familiar, que ya es hora de concebir nuevas leyes, más abiertas y menos presionadas por la ideología feminista o su opuesto, la clerical. O sea: un verdadero matrimonio civil entre dos iguales. Siempre existirá, para los creyentes, el matrimonio religioso de cada confesión, con sus ritos y exigencias propias... y es una suerte que así sea.